PRINCIPALES VIAS PECUARIAS DE EXTREMADURA. CAMINOS DE FUGA, VIAS DE RIQUEZA.

PRINCIPALES VÍAS PECUARIAS DE EXTREMADURA

La Consejería de Agricultura y el Ministerio de Medio Ambiente acuerdan reconvertir en productos turísticos seis antiguas rutas trashumantes que discurren por zonas naturales de máxima protección en Extremadura.

Caminos de fuga, vías de riqueza

Cicloturistas recorriendo una de las vías pecuarias que recorren el territorio extremeño.

A un lado la dehesa. Al otro, un olivar. En el horizonte, un sembrado de trigo a medio brotar. Al principio no se oye nada. Silencio. En realidad, se escucha el canto de un pájaro. No. Si se continúa en silencio queda claro que son más. Todo ocurre en un camino abandonado por el que antiguamente transitaban miles de cabezas de ganado guiados por sus pastores.

Ahora pocos extremeños lo conocen, y la mayoría de los vecinos de los alrededores no saben ni de dónde viene ni a dónde llega.

Sin embargo, ese camino abandonado, invadido por matorrales y de difícil paso, pronto será un producto de consumo, un reclamo que venderá naturaleza, cultura y turismo, todo en el mismo paquete. El camino perfecto para fugarse del mundanal ruido se convertirá así en una nueva fuente de riqueza.

Las vías pecuarias, de uso ganadero hasta hace poco, son ya los últimos caminos que permiten adentrarse hasta el interior de la naturaleza extremeña, y la vía de escape para encontrar espacios libres en los entornos urbanos.

Gracias a un convenio firmado por el Ministerio de Medio Ambiente y la Consejería de Agricultura, una empresa está ya estudiando cómo hacer transitables y llenar de contenido seis antiguas rutas trashumantes que discurren por zonas de gran valor paisajístico, incluidas en la Natura 2000, la red ecológica europea de áreas de conservación de la Biodiversidad con zonas especiales de conservación y zonas de especial protección para las aves.

Expuesto en Madrid

El proyecto fue presentado hace unas semanas en Madrid durante el Congreso Nacional de Medio Ambiente, y en él ya se mencionaba a cuatro de las seis rutas singulares que serán transformadas en un producto turístico de referencia, y promocionadas como tal: la Cañada Real de Gata; la Cañada Real de la Plata, entre Trujillo y Plasencia; la Vereda de la Senda del Rey; y la Calzada Romana.

Estos cuatro caminos históricos, que han servido durante siglos como rutas para el ganado y el intercambio de personas y de culturas, ya están perfectamente delimitados y amojonados por lo que pueden ser incluidos en el Programa Nacional de Caminos Naturales, explicó Ángela León, directora general de Desarrollo Rural de la Consejería de Agricultura.

En la Calzada Romana, por ejemplo, que discurre entre el norte y el sur de Extremadura, la Consejería de Cultura lleva invertidos varios millones de euros en trabajos de identificación y excavación de tramos de la Vía, y también en la puesta en valor, señalización, rehabilitación de puentes, albergues para caminantes y construcción de centros de interpretación temáticos.

Además es ya ruta habitual de paso para miles de peregrinos que la utilizan cada año para llegar hasta Santiago, y de turistas que transitan por ella para conocer los principales parajes naturales y culturales de Extremadura.

Mejoras proyectadas

¿Qué puede aportar pues, en esta conocida vía el proyecto de los Caminos Naturales? Desde la Consejería de Agricultura se apunta que se puede incidir más, en colaboración con la Consejería de Cultura, en el acondicionamiento de la ruta para usos senderistas y cicloturistas, y mejorar el trazado y las áreas de descanso con infraestructura de apoyo para los usuarios.

Entre estas infraestructuras podrían incluirse nuevas fuentes, bancos para el descanso, reforestaciones de zonas degradadas, ensanchamiento de caminos en lugares de difícil tránsito, o limpiezas de matorral en zonas invadidas por los pastos, por ejemplo.

Además, y como se plantea hacer en el resto, a lo largo de la vía se construirán recreaciones de antiguos chozos de pastores y de abrevaderos para el ganado; zonas de interpretación ambiental en las que se expongan paneles informativos sobre la flora, fauna y vegetación que se puede contemplar en cada tramo; o puntos turísticos en los que se ofrezca información detallada sobre la historia y los monumentos de los pueblos y ciudades, explicó Ángela León.

Este proyecto se desarrollará a la vez que se sigue trabajando en la elaboración de una Ley Autonómica de Vías Pecuarias para la ordenación y regularización de las intrusiones de las vías ya deslindadas.

Recuperación

Según un estudio elaborado por la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural, el porcentaje de intrusión en las vías pecuarias deslindadas es aproximadamente del 20%, «siendo mucho más elevado en las zonas de concentración parcelaria y en las proximidades a las áreas urbanas, donde este porcentaje puede alcanzar el 79%», según explican técnicos de este departamento en un documento sobre los programas de actuación en las rutas trashumantes de Extremadura.

Para recuperar las zonas ocupadas de los 7.200 kilómetros de vías pecuarias existentes se aplica un documento de trabajo sobre ordenación y regularización de las intrusiones que aboga por lograr el objetivo de una forma progresiva, comunicando primero a los interesados la tipología de la intrusión, y estableciendo un plazo para su regularización y recuperación.

«El trabajo de recuperación es interminable», reconoce la directora general de Desarrollo Rural. A la propia labor que desarrolla la Consejería, se le suman las denuncias crecientes de los ayuntamientos, «cada vez más concienciados de que las vías pecuarias son terrenos públicos».

Centro nacional

También existen muchas ocupaciones históricas, desconocidas incluso por los herederos de las fincas que fueron ampliando los límites de sus terrenos a costa de las veredas, coladas, o cañadas que se ocuparon aprovechando su abandono.

Pero los lindes de estas vías para el ganado están perfectamente delimitados en numerosos documentos históricos.

Todos ellos se guardarán próximamente en el Centro de Información y Documentación de Vías Pecuarias que se está terminando de construir en Malpartida de Cáceres, pueblo en el que confluyen varias vías pecuarias de entidad, como el cordel de Malpartida a Aliseda y Azagala, la vereda de Aldea del Cano y la vereda de Malpartida.

Según adelantó Ángela León, este centro, que ya se está amueblando, se inaugurará a principios de 2009, y será un referente nacional de investigación de todos los temas relacionados con la trashumancia, la ganadería, y las vías pecuarias.

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