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PROYECTO LOS MERINOS. LOS LADRILLOS SE COMEN EL BOSQUE.


Los ladrillos se comen el bosque.

Las obras que pretendían arrasar la Sierra de Ronda se han paralizado. No por sentido común ni para proteger su biodiversidad. Los chalés de Los Merinos no existirán por la crisis, aunque el daño ya está hecho.

 

http://www.lasextanoticias.com/noticia/ladrillos/comen/bosque/230771

 

laSexta|Noticias.laSexta hace un recorrido por los parajes más devastados por el ladrillo.  Ahora que las constructoras anuncian suspensión de pagos, y se desploman una a una, sale a la luz un reguero de escombros.

Nuestra primera parada es la Sierra de las Nieves, en Málaga. Allí arrancaron de cuajo de 15.000 a 20.000 encinas centenarias para hacer sitio a 800 chalés, un hotel, y por supuesto, dos campos de golf. Al final no se construyó ni un chalet, sólo quedan cascotes de obra y obreros en paro.

 Hace meses que laSexta ya denunció los efectos devastadores para la Sierra de las Nieves de la promotora Los Merinos en Ronda. La Sierra es un paraje protegido por la UNESCO pero por la ambición de la promotora está a punto de perder la denominación de Reserva de la Bioesfera. Sería la primera vez que ocurre algo así.Los políticos no supieron parar a la constructora, aunque incumpliese todos requisitos de impacto ambiental y tuvieran toda la ley de su parte para pararla los pies.

Los Merinos querían levantar una obra faraónica sobre 8 millones de metros cuadrados de zona protegida y un acuífero del que pretendían dar de beber más de 10.000 personas. El tiempo ha dado la razón a los que se opusieron al proyecto desde el principio.

La Plataforma de Defensa del Agua de la Serranía de Ronda. y Ecologistas en Acción de Ronda desean alejar para siempre el ladrillo y no sólo momentáneamente por la crisis. Los rondeños no hacían caso a los ecologistas porque veían la oportunidad de crear empleo, "y se llevaron un chasco cuando las obras empezaron y vinieron empresas externas para realizar todo el trabajo”, como apunta Alejandro Moreno de PDASR.

Al ver cómo los 2.000 puestos de trabajo eran meros espejismos, ahora los vecinos son los primeros en criticar la voracidad empresarial de los Merinos: “Han destrozado el monte, ahora mismo no sirve ni para el ganado

Ni el alcalde ni los promotores se atreven a dar la cara.

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