DESARROLLO RURAL AL HILO DEL CAMINO DEL CID


Desarrollo rural al hilo del Camino del Cid.


Las iniciativas tanto públicas como privadas para crear alojamientos van en aumento.





N.E. / Burgos
Desde los más básicos puntos de acogida para caminantes hasta los albergues de iniciativa municipal, sin olvidarse de las nuevas casas rurales con todas las comodidades, promovidas por emprendedores. Estas son las posibilidades que en materia de alojamiento han surgido al hilo del Camino del Cid que se va desvelando como un motor de desarrollo de las poblaciones que atraviesa en la provincia de Burgos.



La diputada y vicepresidenta del área provincial de Cultura, Pura Arranz, destaca que poco a poco están surgiendo iniciativas tanto desde los ayuntamientos, que quieren promocionar este recurso turístico para darse a conocer, como por parte de empresarios que ven la posibilidad de montar un negocio hostelero en la ruta que siguió el Cid hacia su destierro. «El interés es creciente como estamos observando en las reuniones que de forma anual se promueven desde la Diputación y desde el Consorcio del Cid con los ayuntamientos», aseguraba.
Recuerda que existen líneas de ayudas a través de la Junta de Castilla y León y de la propia Diputación tanto para fomentar los proyectos públicos como los privados. Arranz indica que desde la Diputación se ha solicitado a la Administración regional que priorice aquellas iniciativas municipales de poner en marcha albergues en aquellas localidades que pertenecen a esta ruta, igual que en otras redes de caminos.



También la propia Institución Provincial pone a disposición de los emprendedores ayudas económicas para proyectos de hostelería, ya sea de alojamiento o restauración, a través de las ayudas para iniciativas empresariales del área de Planes Provinciales.



Satisfacción en Mecerreyes
Una de las últimas incorporaciones a la red de alojamientos ha sido el albergue de Mecerreyes. El Ayuntamiento de la localidad se implicó en la restauración de un inmueble en el que ahora existen 21 plazas, con cocina, aseos y salas de estancia comunes para los peregrinos. Julián Vicario, alcalde de la localidad, hace un balance positivo después de casi dos meses desde su apertura. Cerca de un centenar de personas se han alojado en  este tiempo en estas instalaciones y, además, asegura que se han ido satisfechos con los servicios prestados por este albergue de gestión municipal. «El número de personas que se ha acercado a Mecerreyes se ha incrementado y tenemos perspectivas de que siga esa misma línea porque el ‘boca a boca’ está siendo muy buena promoción», asegura Vicario.



Mecerreyes destinó 158.000 euros a rehabilitar un inmueble de la localidad que ahora se ha convertido en un nuevo atractivo. Las personas que estén haciendo el Camino del Cid apenas deben abonar cinco euros por pasar la noche en este nuevo albergue.



Por su parte, la alcaldesa del municipio cuna de Rodrigo Díaz de Vivar, Vivar del Cid, Ana María Marín, destaca que en los últimos años se han abierto cuatro casas rurales y varios negocios de restauración. «Los promotores han restaurado casas respetando la arquitectura tradicional de Vivar y eso supone un doble beneficio», explica Marín.



Esta pedanía de Quintanilla Vivar también está promoviendo la construcción de un centro de recepción de visitantes. Esta iniciativa pública se ha visto perjudicada por la crisis de la construcción ya que las obras están en la actualidad paradas hasta que se pueda resolver el contrato con la empresa que resultó adjudicataria para que se vuelvan a reiniciar.



Otros municipios del Camino del Cid están viendo nacer sus propios proyectos. El Ayuntamiento de Los Ausines es uno de los interesados en contar con un albergue, mientras en Modúbar de San Cibrián existen proyectos privados para poner en marcha casas rurales, según recuerda el gerente del Consorcio Camino del Cid, Alberto Luque.



Mientras se logra la financiación necesaria en Los Ausines para abrir ese albergue, el municipio pone a disposición de los viajeros un lugar donde pasar la noche. Este espacio forma parte de la red de puntos de acogida del Camino del Cid.  Cubillo del Campo es otra de las localidades burgalesas donde existe un punto de acogida.


En Quintanarraya o Caleruega existen soluciones intermedias entre el punto de acogida y el albergue. En el primero de los municipios, el ayuntamiento ha habilitado una casa con una habitación, tres camas, cocina y servicio de ducha y baño. Mientras en Caleruega existe un espacio singular donde los viajeros pueden pernoctar. Se trata de un lagar del siglo XIX reconvertido a albergue que cuenta con duchas y colchonetas, precisa Luque.



La iniciativa privada ha puesto en marcha casas rurales en localidades como Retuerta y Peñacoba. Además, otras localidades más grandes como pueden ser Huerta de Rey o Santo Domingo de Silos cuentan con una infraestructura hotelera más grande, pero también implicada en la ruta ya que en sus establecimientos se puede sellar el salvoconducto que marca el paso de los viajeros.

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